Recuerdo todas aquellas palabras que me
decías…..No, un momento, tu jamás me dijiste nada, no te tengo, nunca te
tuve y jamás te tendré, ni en esta vida ni mucho menos en la otra, pero
¿Por qué me importas tanto?, ¿Qué rayos es lo que haces para que me den
esas inmensas ganas de abrazarte?, ¿acaso es tan difícil que salga un
simple “hola” de tus labios?, te escribo tanto, tengo tantas letras de
sobra, tantas palabras que pudiese decirte, pero aun así, estoy sentada
frente a la pantalla de la computadora, llorando por una persona que
ignora mi existencia, dejando correr el delineador de mis ojos, llorando
letras, dedicándote tantos textos, creyendo que algún día me
responderás.

