Todos
tenemos dudas existenciales, todos somos seres que sin pedirlo estamos parados
en el planeta tierra sin entender el por qué, sin tener idea de porque el
mundo, la vida o lo que carajos creas te puso en medio del planeta sin
instrucciones, sin un mapa, sin rumbo, o sin una cajita recargada de emociones
para inyectártela como si fuera quetamina en las venas cuando sientas que tus
sentimientos se escurren por los aires. Es que, debe haber algo- pienso- algo
que nos espera, algo que no sea sólo comer y dormir. Dudas. Dudas, dudas que me
carcomen el cerebro a cada minuto existente de estos días que se pasan como si
la arena del desierto estuviese en un reloj de arena. Estamos aquí, vinimos a
este mundo sin poder elegir piel, época ni lugar y aun así tenemos que soportar
a las personas-Como yo las llamo- “helados” encaramelados de hipocresía y
falsedad . Estoy arta, más que arta de todo esto, de las mismas personas, de
los mismos lugares, Lo único que esperaba era “año nuevo” para poder decir: “año nuevo, gente nueva”.

