- ¿Por qué yo, con estos pelos despeinados y esta sonrisa medio rota, con estas pecas en todo el cuerpo, estos ojos tan normales, esta nariz poco afilada, los pómulos alzados y blancos, pálida desde lo hondo, qué por qué yo, que ni siquiera beso bien ni como palomitas, ni tengo calcetines a rayas largos, de esos que llegan hasta las rodillas y que prefiero el chocolate a cualquier verdura. ¿Por qué yo?
- Porque te prefiero antes que a cualquier Julieta. Porque me encanta cuando te secas el pelo y te cae sobre la frente, que tu sonrisa es tímida, secreta, y cuando sale te llena de esperanza y alegría, que tomaste el sol con colador y aún perdura el bronceado, y si te sonrojas, da ganas de comerte entera. Pesimista me atrajiste a mí, los polos opuestos del imán, tan viva en este mundo gris, tan modesta y encerrada en ti misma.
- Porque te prefiero antes que a cualquier Julieta. Porque me encanta cuando te secas el pelo y te cae sobre la frente, que tu sonrisa es tímida, secreta, y cuando sale te llena de esperanza y alegría, que tomaste el sol con colador y aún perdura el bronceado, y si te sonrojas, da ganas de comerte entera. Pesimista me atrajiste a mí, los polos opuestos del imán, tan viva en este mundo gris, tan modesta y encerrada en ti misma.
