Todo estaría saliendo perfecto, si yo no quisiera siempre lo que está tan lejos.
Me sorprende como transformé una muy buena situación en todo lo que es ahora. Me gusta complicarme, confundirme, enredarme. No tendría que pensar en vos, estaba saliendo todo tan bien hasta que apareciste. No quiero seguir mintiéndole y lo hago todos los días, intento culparte pero no puedo, la única que está haciendo las cosas mal soy yo. Y pesa cada vez más y nada se aclara. El problema no es que no sé que quiero, es que quiero lo que no puedo, lo que no tengo, y ya se me hace imposible negármelo.

