La insanidad mental de la señorita melodramática la hace creer que puede escribir... Ríete con ella o DE ella.
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Soy de carne y hueso en un mundo de plástico by Noniko Kiyuna is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

28/3/13

No sé cómo hemos acabado así. A veces me lo pregunto. ¿Cómo hemos llegado a mirarnos sin vernos? ¿Cómo es posible que hablásemos de tantas cosas y, sin embargo, no nos dijésemos ni una palabra? No sé en qué momento comencé a mirar fijamente tu nombre en la ventana de chat de Facebook, sin decir nada porque éste es uno de los casos para los que no hay palabras. No las hay. No lo entiendo. La duda eterna. Siempre la misma pregunta. ¿Por qué? Solía conocerte tanto, y sin embargo, ahora te entiendo tan poco...
Qué mas da, pienso a veces. Qué importará no tener ni la más mínima idea de lo que quiere el otro o de a qué juega. Trato de convencerme de que en realidad no tiene ninguna importancia que tú tampoco encuentres palabras. O que no las quieras buscar. Pero no es cierto. Importa, importa mucho. Por eso tengo miedo. Miedo de no saber dejarte marchar, de no poder girar la cabeza y disimular, como he hecho siempre. Miedo, un terror profundo a no haber sabido ser quien tú esperabas.
Pero voy a superarlo, siempre lo hago. Cada día dolerás un poco menos, e incluso llegará el momento en el que pensarte será bonito y libre de dolor, como solía ser. Tú, tú lo tendrás más fácil. No estás hecho para sufrir, como yo. Serás tan feliz como te mereces, tan feliz como quiero que seas. No te preguntarás nunca si, quizás, si me hubieses acariciado el pelo hasta que me quedase dormida y hubieses esperado a que lo repitiese por la mañana, tal vez las cosas habrían sucedido de otro modo.

O tal vez no.