-Por favor no te enojes…
-No entiendo por qué no me mandas a la mierda aún. No quiero que lo hagas, pero esperaba que lo hicieras, y más después de saber todo esto.
-Nunca haría eso, te amo, no podría renunciar a ti, no podría hacerlo ni aunque me lo pidieras. Necesito que confíes en mí, sé que lo has oído antes pero créeme, no te lastimaré, necesito que confíes en mis sentimientos, sé que te han lastimado, yo alguna vez igual he sentido así. Pero contigo todo es diferente, volví a amar gracias a ti, por eso necesito tu confianza. Quiero que conmigo empieces una nueva historia, que te atrevas a arrancar las páginas anteriores.
- Pues si eso quieres, encárgate de joderle al copyright. Haz una absoluta fotocopia de cómo me ignora y encárgate de que venga con sus defectos incluidos, plágiame su esencia, y su estúpida forma de reírse de mí ¿Imposible, verdad?
- Déjalo en el pasado
- Eso intento, pero no puedo. Hay personas que no se olvidan. Se quedan allí, te marcan.
- pero te prometo que lo vas a olvidar.
- Ya me han prometido eso antes...
