Probablemente ella no tiene miedo al amor ni ha escuchado de Holly Golightly, no debe tener idea de cómo tú puedes significar Tiffany's, y si intentara averiguarlo, sólo pensaría en las joyas, porque es así de simple.
Ella quizá nunca te haya escrito un cuento, quizá nunca te haya comparado correctamente con grandes obras de la literatura, quizá sólo te cuente de los libros que lee y las adaptaciones que se harán y es posible que tú creas que la lectura la hace interesante a pesar de que no la entienda, tal vez hasta pienses que se ven bien los hoyuelos en las mejillas y el brillo de sus ojos cuando se emociona por los personajes con los que según ella vivió una aventura, pero nunca te escribirá una historia como la de nosotros.
Nunca te preguntarás cuál es la mejor forma de adivinar sus pensamientos, nunca te causará tanta curiosidad como lo hice yo, porque, cariño, sigues volviendo a leerme porque de alguna manera nunca dejaste de pensar en mí. Y quizá tú tampoco entiendas las referencias que acabo de hacer, así que entiendo porque la prefieres a ella en lugar de resolver el acertijo.

