La insanidad mental de la señorita melodramática la hace creer que puede escribir... Ríete con ella o DE ella.
Licencia de Creative Commons
Soy de carne y hueso en un mundo de plástico by Noniko Kiyuna is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

24/7/18

Umbrella and storm, write


Ya no tengo estilo, ni sé cómo empezar, ¿cómo podría redactar en un texto de líneas contadas como este, el increíble cúmulo de emociones acumuladas (valga recalcarlo) en este largo y recóndito tiempo donde,  siquiera me animé a asomarme al teclado o este espacio llamado blog?
No tengo la menor idea, no recuerdo cómo se sentía dejar fluir en el teclado. Desde que conocí la música deje por un lado esto, la música me ha llevado a conocer muchísimas personas, y eso, para una cabeza de tortuga escondida en el caparazón como yo, cuando se trata de socializar, es bastante, bastante un logro, logro, ¿dije logro?, ¿no? Pues, un logro.
Es un mundo aparte, ya no tan ajeno, otro mundo, pareciese que la gente de ahí viviera una entre un sueño lucido y esto que llamamos realidad, pareciese, que siempre quisiese estar apegada a ese marullo mágico que adormece la consciencia, a fin de cuentas eso es, la música es un marullo mágico que te adormece la consciencia.
Estos días he estado pensando, que el hecho de haberme ido por tanto tiempo de este otro marullo mágico de letras (no tan adormecedoras) me ha desorbitado un poco, de lo que soy yo, es extraño, hay periodos, recuerdos, recuerdo, no puedo parar de recordar, de hecho, hace unos minutos me acerque nuevamente al teclado con la intensión de escribir sobre ti, y mira nada más. Mi mente es una especie de torbellino, tengo tantos pero tantos pensamientos que no tienen un orden, todo pasa, pienso, pienso, pienso, empiezo a hacer conexiones, y voy más rápido en mi mente que con lo que podría decir o expresar.
Es como si mi subconsciente te evitase, porque, vamos, sé que no eres bueno, de eso estoy segura, sabes que no eres bueno, es innegable, pero por alguna razón, mi yo tarada y masoquista sin sentido, está ahí, de vuelta. Pensando,
Un día te dije que quería escapar, y estoy tan cerca, de irme lejos, literalmente unos papeles y ¡capuff! No volvería aquí en mucho tiempo. Dejaría atrás todo, no sólo a ti, todo, todo está aquí, mi historia está aquí, tú estás aquí, es por eso, que es muy difícil, a veces me contradigo, quiero, simplemente quiero pensar que estoy siendo una tonta. Que no puedo conformarme, que aquí no hay nada que pueda ser mío, ¿y si simplemente no se trata de eso? ¿Y si estoy errada en decir que debe haber algo de mi propiedad o debo adueñarme de algo para sentir la seguridad, de que tal vez no merezca la pena dar un paso tan  grande como atravesar el atlántico para escapar de esto que a veces ahoga?  Bueno, ahoga, ya lo dijimos.