Intentaré hacer un recuento de todo lo que ha pasado, y probablemente se trate de anécdotas (aunque no estoy segura esa si esa es la palabra que amerita esto) bastante interesante (según yo) o que merecen la pena tener registradas en este blog, que a fin de cuentas su finalidad siempre ha sido mantener a la creadora satisfecha y con una idea (utópica o no) de haberse expresado, de haber dicho, de haber escrito o pensado aquello que quería eliminar de su memoria, escribir para mi es un adormecedor de consciencia, es como una droga con el efecto colateral en su máximo esplendor (y no me refiero a que es constantemente, como bien sería una adicción) es que, vamos, tiene, al menos para mi, los efectos que puede dejar un alterador del sistema nervioso, es más bien dicho, como una anestesia. una anestesia de la consciencia y el alma, es un respiro. No ha sido fácil, pero he pasado este periodo de mi vida sin hacerlo, ignorando fuertemente la necesidad de satisfacer mi alma. Tal vez la música a ayudado. pero me siento una humana más, y no es que me crea lo contrario, pero a veces siento que muchos no queremos ver más allá, pasamos una vida entera con una venda en los ojos, diciéndonos a nosotros mismos que lo esencial esta en alimentar el ego y nos olvidamos de lo que nos hace felices, creemos que vivir se trata de conseguir un estatus, económico o social. Vivimos ignorando las necesidades del alma, No creo tener la razón, pero soy ese tipo de personas que quiere experimentarlo todo, aunque esto pueda volverse en algún punto peligroso, vivo tratando de no hundirme en los universos donde me veo involucrada, siempre manteniendo una parte de mi fuera, una parte de mi, que quizá se siente cómoda viendo las cosas desde la otra perspectiva, desde la otra cara de la moneda.
Soy muy exigente conmigo misma, y cuando existe algo que quiero contar termino evadiendo el tema porque en mi cabeza realmente no esta tan plateadamente correcto como debería, o más bien como me gustaría que estuviese. Pero hoy decidí hacer una excepción, y decir la verdad sin importar que tan mal me parezca este texto una vez lo haya terminado y leído...
Es un submundo bastante extraño, te enseña a ser fría y calculadora, te enseña a mentir y en resumidas cuentas te convierte en alguien mas astuta de lo que eras antes de haberte sumergido en el.
Eres dos, (y en un punto del trayecto debes decidirte cuál realmente eres) aunque en un principio pueda parecer aterrador, es algo a lo que te acostumbras, aunque seas la persona mas honesta del mundo tienes el peso de saber que siempre llevaras bajo tu espalda la historia que nadie querría vivir o escuchar jamás, que siempre será prohibida y vivirá entre murmullos que dicen ser verdad, aunque esto viva entre nosotros, y este más cerca de nosotros de lo que quisiéramos que estuviese.

